Edad
Evidencia alta
Infancia y adolescencia: máxima plasticidad y ventanas sensibles —sobre todo para el acento nativo de un idioma—, pero la función ejecutiva (planificar, inhibir) aún madura, así que conviene estructura externa.
Adultez: aprendizaje algo más lento en lo "bruto", pero mejor estrategia, metacognición y conocimiento previo donde apoyarse. Se puede aprender cualquier cosa; cambia el método, no la posibilidad.
Adultos mayores: procesamiento y memoria de trabajo más lentos, pero gran conocimiento cristalizado. Se benefician especialmente del espaciado, el ejercicio aeróbico y el aprendizaje social.
Sexo
Diferencias pequeñas
En promedio existen diferencias menores en ciertas tareas concretas, pero el solapamiento entre hombres y mujeres es enorme: saber el sexo de alguien predice muy poco sobre cómo aprenderá. La variación individual domina.
Las fluctuaciones hormonales (ciclo, embarazo, menopausia, andropausia) pueden afectar levemente la concentración y la memoria en algunos momentos, de forma muy individual.
Conclusión práctica: diseña tu estrategia por tus datos personales —objetivo, nivel, horario, sueño, motivación—, no por estereotipos de género.